Dirección del Trabajo reconoce la fatiga y somnolencia como riesgos laborales

El Dictamen ORD. N.º 388/32, publicado el 2 de septiembre, reconoce como legítimo el uso de mecanismos tecnológicos destinados a prevenir riesgos graves para la vida o integridad física de las personas.

 

 

La fatiga y la somnolencia dejaron de ser consideradas únicamente un problema individual del conductor. Un nuevo pronunciamiento de la Dirección del Trabajo establece que ambas deben gestionarse como riesgos laborales cuando son producidas o agravadas por las condiciones de trabajo, como jornadas extensas, turnos nocturnos o rotativos y falta de pausas. El Dictamen ORD. N.º 388/32, publicado el 2 de septiembre, también reconoce como legítimo el uso de mecanismos tecnológicos destinados a prevenir riesgos graves para la vida o integridad física, siempre que tengan una finalidad preventiva y cumplan las condiciones establecidas por la normativa.

 

 

El pronunciamiento adquiere especial relevancia para actividades como el transporte de carga, donde una disminución del nivel de alerta puede tener consecuencias tanto para el conductor como para terceros. La Dirección del Trabajo señala que tecnologías capaces de analizar indicadores como el cierre de párpados o la posición de la cabeza pueden utilizarse para detectar fatiga, somnolencia o distracción y generar alertas preventivas. Al mismo tiempo, establece que la información obtenida con esta finalidad no puede utilizarse para medir productividad, evaluar desempeño, aplicar sanciones o fundamentar el término de una relación laboral.

 

 

En este escenario, DriveTech, empresa especialista en gestión inteligente de flotas con foco en seguridad vial y patrimonial, cuenta con herramientas orientadas a incorporar la detección de fatiga dentro de la gestión preventiva de las flotas. Su solución Certia, dirigida a empresas con flota propia, incluye un test de reacción de 90 segundos previo al viaje, diseñado para identificar condiciones que puedan afectar la capacidad de respuesta del conductor. Para transportistas, esta base se complementa con TMS bajo el nombre Sensia.

 

 

“La tecnología permite anticiparse a situaciones que antes solo podían detectarse cuando el riesgo ya estaba presente. En el caso de la fatiga, contar con información antes y durante la operación permite incorporar una capa adicional de prevención, especialmente en actividades donde un error de segundos puede tener consecuencias importantes”, explica José Andrés Ayestarán, CEO de DriveTech.

 

 

A lo que agrega, “En DriveTech utilizamos cámaras como una herramienta preventiva para detectar y alertar sobre eventos relacionados con la seguridad del conductor. Por una parte, el DSM monitorea directamente al conductor e identifica señales como cierre de párpados, somnolencia o distracción. Por otra, la cámara ADAS observa el entorno y la vía, detectando situaciones como una salida de carril, que eventualmente puede estar asociada a un microsueño. Ambas tecnologías reportan estos eventos en tiempo real a nuestra Torre de Control, permitiendo activar una alerta y gestionar preventivamente la situación. Son tecnologías que forman parte de nuestras soluciones Certia y Sensia, y que permiten llevar la detección de estos riesgos desde el vehículo hacia una gestión preventiva de la operación”.

 

 

El nuevo criterio de la Dirección del Trabajo también plantea un desafío para las empresas: la tecnología no reemplaza la gestión de las condiciones que originan la fatiga. De acuerdo con el dictamen, las jornadas, turnos, pausas y dotaciones deben seguir siendo parte de la gestión del riesgo, mientras que los sistemas tecnológicos pueden actuar como herramientas complementarias de prevención.

 

 

 

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