[Test Rtt] Maxus T60 Max: Más pickup, más tecnología y una evolución que se nota al volante
La nueva T60 MAX llega con una propuesta más madura, un motor diésel de 163 hp, 400 Nm, caja automática ZF de ocho velocidades y un importante salto en seguridad y equipamiento. Durante una semana en Santiago comprobamos cómo se comporta esta renovada pickup que busca mantener el protagonismo que la T60 ha construido en Chile.
Hay camionetas que necesitan poco tiempo para explicar qué quieren ser. La MAXUS T60 MAX es una de ellas. Basta verla estacionada para entender que la marca quiso darle una imagen más robusta, más moderna y, por qué no decirlo, bastante más seria que la generación que conocimos años atrás.

Y eso es importante porque hablar de la T60 en Chile es hablar de un modelo que ya tiene historia. Desde su llegada al país, se transformó en uno de los productos más reconocibles de Maxus y ayudó a construir la posición que hoy tiene la marca en el competitivo segmento de las pickups.

Ahora llega la T60 MAX y la pregunta lógica es sencilla: ¿cuánto más camioneta es esta nueva generación?

Después de una semana utilizándola principalmente en Santiago, la respuesta tiene varios matices, pero hay algo que queda claro desde los primeros kilómetros: esta T60 ya no quiere competir solamente por precio y capacidad. Quiere hacerlo también por tecnología, seguridad y confort.

Una presencia que cambió
El primer contacto es visual.
La T60 MAX mantiene ese carácter de pickup que uno espera encontrar en este segmento, pero su diseño es bastante más musculoso. El frontal, con la gran parrilla que lleva el nombre MAXUS y los grupos ópticos verticales, le entrega una presencia que funciona especialmente bien en la calle.

Sus 5.365 mm de largo, 1.990 mm de ancho y 1.809 mm de alto la convierten en una camioneta grande, aunque sus proporciones están bien resueltas. La distancia entre ejes de 3.155 mm también ayuda a entender por qué la cabina puede ofrecer un espacio generoso sin que el diseño termine sintiéndose exagerado.

Las llantas de 18 pulgadas y los neumáticos 265/60 R18 completan una imagen que busca ese difícil equilibrio entre vehículo de trabajo y pickup de uso cotidiano.

Y aquí aparece uno de los cambios más interesantes de la T60 MAX: se siente menos básica.
No necesariamente porque haya dejado de ser una herramienta de trabajo —sigue teniendo una capacidad de carga de 1.020 kilos y puede remolcar hasta 3.000 kilos con carro con freno—, sino porque ahora existe una mayor preocupación por cómo vive el conductor dentro de ella.

Al volante: el torque que importa en Santiago
Debajo del capó encontramos un motor SAIC D20 Turbo diésel de 1.996 cc, capaz de entregar 163 hp y 400 Nm de torque, asociado a una transmisión automática ZF de ocho velocidades y tracción 4×4.
Y aquí vale la pena detenerse.
Los 163 hp son una cifra correcta para una pickup de estas características, pero los 400 Nm son probablemente el dato que más interesa cuando uno piensa en utilización real.

¿Por qué?
Porque en una camioneta de trabajo el torque es el que termina haciendo la diferencia en muchas situaciones cotidianas: salir desde cero, incorporarse a una autopista, enfrentar una pendiente o mover una carga sin necesidad de llevar el motor constantemente alto de vueltas.

La caja ZF automática de ocho velocidades es, en ese sentido, una de las buenas noticias de esta T60 MAX. El escalonamiento permite aprovechar mejor el motor y entregar una conducción bastante más relajada que la que uno suele asociar a una pickup de orientación eminentemente utilitaria.
En Santiago eso se agradece.
Entre semáforos, tacos, cambios de pista y las inevitables pendientes de nuestra geografía urbana, una transmisión que sabe mantener el motor en su zona útil hace que una camioneta de más de cinco metros resulte mucho más fácil de llevar.

La T60 MAX ofrece además tres modos de conducción: Normal, Eco y Sport. No convierten a la pickup en algo que no es, pero sí permiten modificar la respuesta del conjunto dependiendo de cómo queramos conducirla.
Una suspensión que recuerda que esto sigue siendo una pickup
La arquitectura es conocida y lógica para el segmento: suspensión delantera de doble horquilla y eje trasero con ballestas.

Esto tiene una explicación muy sencilla: la T60 MAX necesita seguir siendo capaz de trabajar.
Con una capacidad de carga declarada de 1.020 kg, las ballestas tienen sentido. No estamos frente a una SUV disfrazada de camioneta, sino frente a una pickup que debe poder responder cuando aparece la carga o cuando toca remolcar.

En conducción urbana, esa configuración se percibe como parte del carácter del vehículo. La T60 MAX entrega una sensación de robustez que se agradece particularmente cuando las calles no están precisamente en condiciones ideales.
Sus 215 mm de despeje al suelo también dejan claro que la capacidad para abandonar el pavimento sigue siendo parte de su ADN.

Por dentro, el cambio es quizás más importante
Si exteriormente la T60 MAX muestra una evolución evidente, es al entrar donde probablemente encontramos uno de los saltos más interesantes.
La posición de manejo es elevada, como corresponde a una pickup, pero la sensación general se acerca bastante más a la de un vehículo de pasajeros moderno.

El volante multifunción forrado en ecocuero, el freno de estacionamiento eléctrico, el climatizador y la pantalla táctil de 12,3 pulgadas son elementos que cambian la percepción del habitáculo.
También encontramos un panel de instrumentos digital de 10,25 pulgadas, Apple CarPlay y Android Auto, llave inteligente y botón de encendido.
Es una diferencia importante respecto de las primeras generaciones de la T60.
Aquellas camionetas estaban mucho más enfocadas en demostrar que una pickup china podía trabajar. La T60 MAX parece decir algo distinto:
también quiero que trabajar en ella sea cómodo.
Y eso, para quienes pasan buena parte del día detrás del volante, no es un detalle menor.
Seguridad: aquí está uno de los mayores saltos
Probablemente uno de los aspectos que más ha cambiado en la evolución de la T60 es la cantidad de tecnología destinada a asistir al conductor.
La ficha de esta versión contempla frenado autónomo de emergencia, alarma de cambio de carril, monitor de fatiga, sistema de protección antivuelco, asistente de partida en pendiente, control de descenso, ABS, EBA, ESP, TPMS y seis airbags, además de cámara y sensores de estacionamiento.
En una camioneta que puede ser utilizada tanto por un profesional como por una familia, este equipamiento tiene una importancia enorme.
Y especialmente en ciudad.
Porque una pickup de casi dos metros de ancho y más de cinco metros de largo no es precisamente un vehículo pequeño para moverse entre estacionamientos, calles estrechas y tráfico urbano.
En ese escenario, contar con ayudas electrónicas no es simplemente sumar elementos a una lista de equipamiento: ayuda a reducir el esfuerzo del conductor y aumenta la confianza al maniobrar.

Una pickup para trabajar, pero también para vivir con ella
Este quizás sea el punto que mejor resume a la T60 MAX.
Maxus no ha abandonado la esencia de trabajo de la T60. La capacidad de carga de 1.020 kg, el arrastre de hasta 3.000 kg, la tracción 4×4 y la suspensión trasera de ballestas están ahí para recordarlo.
Pero al mismo tiempo, la marca entendió algo que el mercado chileno viene demostrando hace años:
la camioneta dejó de ser solamente una herramienta.
Hoy muchas pickups son el vehículo principal de una familia, acompañan al propietario durante la semana laboral y luego salen de Santiago durante el fin de semana.
Por eso elementos como los asientos calefaccionados, el ajuste eléctrico, la conectividad, el climatizador, el acceso sin llave y la pantalla de gran formato ya no parecen lujos innecesarios. Forman parte de lo que el usuario espera de una camioneta moderna.

El veredicto
Después de una semana de convivencia principalmente urbana, la MAXUS T60 MAX deja una impresión bastante clara: estamos frente a una evolución importante de un modelo que ya conocíamos y que ha sabido adaptarse a lo que hoy pide el mercado.
No pretende ser la pickup más deportiva ni la más sofisticada del segmento. Tampoco necesita hacerlo.
Su fortaleza está en otro lugar: entregar una combinación bastante equilibrada entre capacidad de trabajo, confort, tecnología y seguridad.
El motor de 2 litros con 400 Nm cumple con lo necesario, la caja ZF de ocho velocidades aporta suavidad al conjunto y la tracción 4×4 mantiene intacta esa posibilidad de salir del asfalto cuando el trabajo o el panorama lo requieren.
Y hay algo más que me parece importante destacar.
La T60 MAX demuestra cuánto ha evolucionado el mercado de pickups de origen chino en Chile. Hace algunos años, la conversación estaba concentrada en cuánto equipamiento podía ofrecer una camioneta por determinado precio. Hoy la discusión es bastante más exigente: cómo maneja, cómo protege a sus ocupantes, qué tecnología incorpora y qué tan bien resuelta está para convivir con ella todos los días.
La T60 MAX entra precisamente en esa conversación.
Es una pickup para quien necesita trabajar, pero no está dispuesto a sacrificar comodidad. Para quien necesita capacidad, pero también quiere tecnología. Y para quien entiende que una camioneta moderna no solo debe llevar carga: también debe cuidar a quien la conduce.
Y quizás ahí está su mayor virtud: la T60 MAX ya no se siente simplemente como una camioneta que cumple. Se siente como una camioneta que ha aprendido de sus propias generaciones anteriores.
Ficha técnica de la unidad probada: motor SAIC D20 Turbo 2.0 diésel, 163 hp, 400 Nm, transmisión ZF automática de 8 velocidades, 4×4, capacidad de carga de 1.020 kg, arrastre de 3.000 kg y despeje de 215 mm.
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