Tomás de Gavardo va por todo: “El top 20 del Dakar es el próximo paso”
El piloto chileno analiza su presente tras un Dakar de alto ritmo, proyecta una temporada 2026 con ambición mundial y valora el respaldo que hoy recibe junto a su nueva Ram 1500 Rebel, en un momento clave de su carrera.
Santiago, Chile, 12 de marzo. Para Tomás de Gavardo (27), cuatro participaciones en el Rally Dakar pueden parecer pocas, pero una década compitiendo en rally cross country en moto cuenta otra historia. Horas de navegación extrema, desierto y aprendizaje constante lo han consolidado como un piloto maduro, consciente de que su desafío no solo es deportivo: también implica representar a Chile en una de las pruebas más exigentes del mundo y asumir, con naturalidad, el legado que dejó su padre, Carlo de Gavardo.
El Dakar más reciente fue, más que una competencia exigente fue una confirmación. Se sintió competitivo y entendió que la diferencia en esta disciplina pasa por un factor clave: la confianza. El trabajo previo, la continuidad con un equipo conocido y la experiencia acumulada se tradujeron en una actuación acorde a sus proyecciones, especialmente tras haber ganado el Rally Fenek de Marruecos en 2025. “Creo que todos esos factores contribuyeron a tener muy buenos resultados”, señala.
Esa progresión deportiva tendrá una nueva estación inmediata: el Rally de Portugal, que se disputará entre el 17 y el 22 de marzo. Una fecha clave dentro de su planificación anual, que le permitirá seguir sumando kilómetros de competencia y ritmo internacional, en línea con el objetivo de consolidarse dentro del grupo de pilotos más competitivos del rally-raid.
El camino, sin embargo, no ha estado exento de obstáculos. A comienzos del año pasado, tras el Dakar 2025, una cirugía en el ojo izquierdo y una lesión en la muñeca lo obligaron a frenar en plena temporada. Recién en mayo pudo retomar los entrenamientos sobre la moto, cuando ya se habían disputado tres competencias y acumulado cerca de 15.000 kilómetros entre carreras y prácticas. La pausa exigió una recuperación tanto física como mental, en un proceso que puso a prueba su disciplina y determinación para volver a competir al máximo nivel.

Pero la mirada va más allá de una temporada. El plan junto a su equipo para 2026 apunta a disputar por completo el campeonato mundial de rally-raid (W2RC), volver a sumar kilómetros, recuperar ritmo y llegar en plenitud al Rally de Marruecos en octubre y a la fecha final en Abu Dhabi. Una estrategia pensada para elevar el estándar competitivo y proyectar un Dakar 2027 aún más ambicioso.
“Nuestra meta fue ubicarnos entre los 25 mejores. El top 20 del Dakar es el próximo paso, coherente con la curva de rendimiento que hemos planificado con el equipo. Es totalmente alcanzable, pero requiere seguir trabajando con dedicación”, afirma.
Terreno, rendimiento y carácter
En una disciplina donde cada detalle influye en el resultado —desde la preparación física hasta la logística en terreno—, el crecimiento deportivo también se apoya en estructuras que acompañen ese nivel de exigencia. En ese contexto, Tomás de Gavardo suma el respaldo de RAM, una alianza que dialoga naturalmente con el mundo del rally cross country: potencia, resistencia y capacidad para enfrentar condiciones extremas.
La reciente entrega de la Ram 1500 Rebel simboliza mucho más que un simple patrocinio, es una herramienta real dentro de su preparación. Y ahí el territorio no es un concepto: es el día a día.
“Yo entreno en lugares donde no cualquiera puede llegar. El desierto de Atacama, sectores de montaña, caminos muy rotos o pendientes fuertes. Muchas veces son accesos complicados, sin apoyo, donde tienes que confiar en el vehículo que te lleva”, explica.
En ese contexto, la RAM 1500 Rebel no es solo potencia en ficha técnica. Es capacidad. “Esta camioneta me permite llegar donde otros vehículos no llegan. Puedo meterme al desierto con tranquilidad, cargar la moto, los repuestos, todo mi equipo, y saber que voy a entrar y salir sin problemas. Eso para mí es clave”, enfatiza.
“Soy un gran fan de RAM desde pequeño. Esta camioneta, con más de 420 caballos, es increíble”, agrega. Más allá de la potencia de su motor Hurricane 6 de 3.0 litros y 635 Nm de torque, destaca justamente esa combinación entre fuerza, estabilidad y seguridad en condiciones extremas, las mismas que luego enfrenta en carrera.
La capacidad de carga de 725 kg es otro punto fundamental en su dinámica diaria. “Con toda la carga que llevo al campo, mi moto, mis bicicletas, no tengo ningún problema de espacio. Me he sentido muy cómodo estos días”, asegura. En su rutina, no se trata solo de trasladarse: se trata de acceder a terrenos complejos, entrenar en condiciones reales y construir confianza antes de cada competencia.
El vínculo con la marca también tiene un componente simbólico. “Es un honor ser uno de los pocos embajadores a nivel mundial que se desempeña en motociclismo y tener este privilegio directamente de la fábrica de Stellantis”, afirma, asumiendo el desafío de representar a RAM en distintas instancias durante la temporada, incluyendo su presencia en el “Mountain Bike Carlo de Gavardo”, el evento MTB más grande de Chile.
Con objetivos claros, experiencia acumulada y una convicción que repite como principio —la confianza es clave—, Tomás de Gavardo proyecta su siguiente salto competitivo. Porque si algo tiene claro, es que el rendimiento no se improvisa: se construye en terrenos exigentes, en kilómetros reales y en la capacidad de llegar siempre un poco más allá.
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